¿Qué es el aceite de oliva refinado?

08 de Abril de 2021

¿Qué es el aceite de oliva refinado?

Hay diversos tipos de aceite de oliva: el aceite de oliva virgen extra, aceite de oliva virgen, aceite de oliva lampante, aceite de orujo de oliva, etc. Pero, ¿cuál es el mejor para consumir?
Hoy vamos a hablar del aceite de oliva refinado, también conocido como aceite de oliva suave y aceite de oliva intenso. Aunque sea aceite de oliva, te recomendamos que escojas siempre que puedas aceite de oliva virgen extra. ¿Quieres saber por qué? ¡Sigue leyendo!

¿Qué es el aceite de oliva refinado: aceite de oliva, suave, intenso…?


Los aceites de oliva refinados se conocen como aceite de oliva (a secas), aceite de oliva suave o aceite de oliva intenso. Estos no son ni “virgen” ni “virgen extra”, ya que no preservan las propiedades naturales de la aceituna y no se obtienen mediante procedimientos mecánicos.


El aceite de oliva refinado se obtiene mediante una combinación del aceite de oliva lampante y de aceite de orujo de oliva. Este último es el que procede de los residuos de la molienda de la aceituna: huesos, piel, pulpa y agua. Por otro lado, el aceite de oliva lampante es defectuoso por la sobre-maduración de la aceituna, defectuosa elaboración, defectos organolépticos que no lo hacen apto para su consumo y/o acidez superior a 2º.


De la combinación del aceite de oliva lampante y el aceite de orujo de oliva, se obtiene el aceite de oliva (a secas, suave o intenso) y, mediante procesos físico-químicos, se le quita el sabor y el olor, ambos defectuosos. Pero no solo se le eliminan los componentes negativos, sino también los positivos y beneficiosos para la salud.Para que el aceite de oliva suave no sea insípido, incoloro ni inodoro, se añade un poco de aceite de oliva virgen en el proceso de refinamiento. De esta manera, la cantidad de cada tipo de aceite en el aceite de oliva suave es: aceite de oliva refinado (al menos el 90%) y aceite de oliva virgen (máximo 10%).

¿Por qué el aceite de oliva no es virgen extra?


Para que un aceite de oliva sea virgen extra, ha de elaborarse mediante procesos mecánicos y ha de superar una serie de pruebas basadas en test químicos y organolépticos, además de una cata. Si tiene algún pequeño defecto, ese aceite de oliva pasa a ser aceite de oliva virgen.


Si el aceite de oliva que sometemos a ese examen previo no es apto para el consumo (aceite de oliva lampante), sea por la razón que sea, va directo a las refinerías y se etiqueta posteriormente para el consumo como “aceite de oliva”, “aceite de oliva suave” o “aceite de oliva intenso”.


Estos aceites consiguen unas características diferentes a los aceites de oliva virgen extra, como una acidez más baja, sabor y olor suaves, color más amarillento, etc.

La importancia de la acidez


No se debe nunca relacionar la acidez con el sabor de los aceites. Nos referimos a la acidez como parámetro químico y no como un sabor. Una alta acidez puede deberse a varias razones, siendo algunas de ellas que la aceituna no esté en su mejor momento de recolección o que el aceite se ha deteriorado durante el proceso de extracción o almacenamiento.


El aceite de oliva virgen extra ha de tener una acidez menor a 0.8º. La acidez del aceite de oliva virgen no puede superar los 2º. El aceite de oliva lampante tiene una acidez superior a los 2º y por eso no es apto para el consumo y se manda a las refinerías.

Uso extendido en supermercados


Más del 50% de aceite de oliva que consumimos en España es aceite de oliva refinado, muchas de las veces, por desconocimiento y por el bajo precio que tiene. Al aceite de oliva suave se le denomina de esta manera según la cantidad de aceite de oliva virgen que lleve el producto.


Es decir, si encontramos en el supermercado “aceite de oliva suave”, la cantidad de aceite de oliva virgen que lleva ese producto será menor que la que haya en “aceite de oliva intenso”. Recordemos que, en el proceso de refinado, el aceite de oliva resultante es insípido e inodoro; por lo que es necesario mezclarlo con aceite de oliva virgen para dotarlo tanto de sabor como de olor.


Resumiendo, siempre debemos optar por un aceite de oliva virgen extra. Sin embargo, el aceite de oliva, aunque sea refinado, es mucho más saludable que otros aceites de origen vegetal, como el de palma, coco o soja.